Proyecto para la Real Academia de España en Roma 2017 (bocetos digitales).

A fines de 1815, partía desde París hacia Roma una comitiva formada por decenas de carrozas que portaban una fabulosa carga: todo lo que Italia había podido recuperar tras el expolio llevado a cabo por los franceses durante la era napoleónica.

 

De quinientas seis pinturas sustraídas, sólo doscientas cuarenta y nueve se devolvieron. Nueve no se encontraron y las restantes doscientas cuarenta y ocho se quedaron en Francia. Éstas, junto con otros objetos artísticos, constituían un total de un veinte por ciento de obras que nunca volvieron a su patria, frente al ochenta por ciento que sí regresaron, pero pocas de ellas a sus lugares de origen.

 

En mi proyecto Etimología de la nostalgia (del griego nostos y algos: el dolor por la imposibilidad del regreso) quiero hacer de la Real Academia de España en Roma un museo imaginario que llamaré Museo de la Restitución, en el que "devolveré" a Italia las obras sustraídas desde diferentes puntos del país y nunca recuperadas. Mi proyecto sigue el espíritu centralizador que acontece durante el risorgimento, pues las obras serán entregadas a Roma, como sucedió en la mayoría de los casos.

 

Crearé un conjunto de pinturas de gran formato en las que, partiendo de fotomontajes para los bocetos, se muestren las obras de vuelta a sus espacios de origen, viéndose aún su embalaje y dispuestas para su colocación. El resultado: un documento de esa hipotética restitución evidenciando el hueco, por un lado, y capturando el proceso y los momentos previos a su consecución, por otro.

 

La palabra nostalgia se contempla en mi proyecto en toda su dimensión poética, pues quiero evocar una situación de la que apenas ha quedado memoria gráfica: podremos saber, por descripciones, dónde estaban las obras, pero nunca más verlas en el contexto para el que fueron específicamente creadas, en la mayoría de los casos.

 

El acto de la pintura como documento remite directamente al momento histórico descrito, pues entonces fue fundamental que pudieran realizarse vaciados en yeso y copias de pinturas como testigos de lo que se iban llevando.

 

El resultado serán una serie de cuadros donde predomine una armonía cromática de grises, reservando el uso del color sólo a las zonas del cuadro donde se representen las obras recuperadas, para acentuar el carácter espectral de una restitución nunca llevada a cabo. En este Museo de la Restitución asistiremos al solapamiento de varios espacios: el espacio expositivo que acoge las obras, la Academia, y los espacios pintados, aquellos de los que fueron sustraídas.